Contrainforme pericial: cómo revertimos una prueba digital falsa

Estudio de caso: Desmontando un informe pericial de parte mediante el análisis de metadatos y la detección de rupturas en la cadena de custodia.

El Problema

Mayo de 2026. Un trabajador de una multinacional en Madrid es despedido por supuesta filtración de secretos industriales. La empresa aporta un informe pericial que "demuestra" el envío de documentos confidenciales desde el ordenador corporativo del empleado hacia una cuenta personal.

El informe de la empresa parecía sólido a primera vista: capturas de logs, fotos de la pantalla y una conclusión técnica tajante. El trabajador, sin embargo, aseguraba que nunca realizó ese envío y que el informe era una manipulación para justificar un despido disciplinario sin indemnización.

La Solución

Fui contratado para realizar un **contraperitaje informático** (análisis crítico del informe contrario). Tras auditar el dictamen de la empresa, identifiqué fallos técnicos garrafales que invalidaban la prueba:

1. Ruptura de la Cadena de Custodia: El perito de la empresa analizó el equipo 72 horas después de la incautación, pero no existía ningún registro de quién tuvo acceso al ordenador durante ese intervalo ni se habían calculado los hashes (huellas digitales) iniciales.

2. Detección de Incoherencias en Metadatos: Al analizar la copia de los logs aportada, descubrí que las fechas de "último acceso" de los archivos supuestamente filtrados eran posteriores a la fecha en la que el trabajador ya no tenía acceso físico ni lógico al equipo. El perito contrario había ignorado que los metadatos apuntaban a una actividad realizada por el propio departamento de IT de la empresa.

3. Falta de Metodología Científica: El informe contrario se basaba exclusivamente en capturas de pantalla, sin aportar el volcado de la memoria RAM ni el análisis del registro de Windows que confirmara la ejecución de las aplicaciones de filtración.

4. Ratificación en Sala: Comparecí en el Juzgado de lo Social de Madrid para defender mi contrainforme. Expuse de forma clara y pedagógica ante el juez cómo la ausencia de hashes iniciales permitía la manipulación de la prueba sin dejar rastro, y cómo los metadatos de los archivos exculpaban directamente al trabajador.

El Resultado

El juez, en su sentencia, desestimó íntegramente la prueba pericial de la empresa, calificándola de "insuficiente y carente de las garantías técnicas mínimas".

Resultado final: El despido fue declarado **improcedente**, obligando a la empresa a readmitir al trabajador o abonar la indemnización máxima legal más los salarios de tramitación. El contrainforme no solo salvó la carrera del trabajador, sino que puso de manifiesto la importancia de contratar peritos colegiados que sigan protocolos internacionales (ISO 27037) y no meros "técnicos" que se limitan a capturar pantallas.

Peligro: El perito 'de parte' no siempre es imparcial

Muchos informes periciales están diseñados para confirmar la tesis de quien los paga, olvidando el rigor científico. Un contrainforme es la única defensa ante un dictamen técnico sesgado o erróneo.

Anatomía de un contrainforme ganador

Un buen contrainforme no se limita a decir que el otro está equivocado; debe demostrar técnicamente por qué sus conclusiones no son fiables. En este caso, la clave fue la “corrobación cruzada”: los logs de red decían una cosa, pero los metadatos de los archivos en el disco duro contaban una historia diferente.

Lo que analizamos en un contraperitaje

  1. Auditoría de Cadena de Custodia: ¿Se protegieron los datos desde el minuto uno? ¿Hay hashes SHA-256/512? 2. Revisión de Herramientas: ¿Se usó software forense profesional (Cellebrite, Magnet, EnCase) o herramientas domésticas? 3. Verificación de Metadatos: ¿Son coherentes las fechas de creación, acceso y modificación con el relato de los hechos? 4. Detección de Omisiones: ¿Ha ocultado el perito contrario evidencias que favorecen a nuestra parte? 5. Calidad del Informe: ¿Se siguen estándares como la UNE 71506 o la ISO 27037?

El valor de la ratificación judicial

La mayoría de los juicios se ganan en la fase de ratificación. En este caso, el perito de la empresa no supo explicar por qué no había calculado los hashes iniciales. Mi intervención se centró en explicar al tribunal que, sin esa medida de seguridad, la prueba digital tiene el mismo valor que un documento fotocopiado y tachado: es imposible saber qué es original y qué ha sido añadido a posteriori.

¿Te han presentado un informe pericial en contra?

No des la batalla por perdida. Analizo el informe de la parte contraria buscando grietas técnicas para desmontar su validez en el juzgado.

Más información

Sobre el caso: Intervención realizada en los Juzgados de lo Social de Madrid en mayo de 2026. Este caso demuestra que la tecnología, mal aplicada, puede ser una herramienta de injusticia que solo un contraperitaje profesional puede neutralizar.

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Jonathan Izquierdo

Jonathan Izquierdo · Perito Forense

+15 años experiencia · AWS Certified

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